El segundo álbum de Wynton para Columbia confirmó que iba a ser una presencia duradera en la vanguardia del jazz. En compañía de Kenny Kirkland al piano, Jeff “Tain” Watts a la batería y su hermano Branford al saxofón, Wynton toca con fuerza y alegría melodías atemporales como “Melancholia” de Duke Ellington y “Think of One” de Thelonious Monk, y su propio clásico fogoso “Knozz-Moe-King”.